miércoles, 4 de junio de 2014

"Un pueblo culto nunca puede ser esclavizado"

Famosa frase de Manuel Belgrano.
Qué inspiradora también. A la vez muy acertada.
"Un pueblo culto nunca puede ser esclavizado" y así es. Cuando uno va al jardín, luego a la primaria, después a la secundaria, va adquiriendo conocimientos. Estos conocimientos hace que tengamos cultura general y si esta bien procesado esto hace que podamos tener una idea elaborada de lo que pensamos, obvio siempre con fundamentos. Todo es válido a la hora de opinar, tengas la ideología que fuera, del partido que te simpatice más, todo es válido si sale de VOS esa elaboración fundamentada. A esto me refiero a que puedas explicar ¿por qué elijo esto? ¿por qué pienso aquello? está bien o mal, es decisión tuya juzgarlo.
Cuando el pueblo tiene una cultura general, y los alrededores proporcionaron las herramientas justas para que pueda ser culto, nadie va poder manipular esa decisión, nadie va a poder influenciar esa decisión. Va a ser como una vitrina blindada a la que nadie va poder tirotear, y si lo hace no se va a quebrar. De lo contrario, cuando el pueblo es "vago", inculto, es muchísimo más vulnerable a los balazos de la gente que quiere aprovecharse de esa necesidad. Tienen más facilidad para manipularlos y obtener un beneficio propio a cambio, muchas veces de nada y otras de un voto.
Inevitablemente nos debemos meter en la política. Cuando un gobierno ve, percibe que la gente lo vota porque requieren de ellos para la manutención de su vida, esa mano negra va a exprimir hasta la última gota del jugo para sacar provecho, así entonces el requerido debe aceptar sin reclamo. De ello se mantienen las políticas, "yo te mantengo, vos me mantenés a mi".
Gran porcentaje hoy en día de la sociedad Argentina vive bajo esa esclavitud psicológica, porque no es física, no ves explícitamente las cadenas, ni sogas, pero sí ves la gente que debe hacer actos impropios, elegir a presión para seguir manteniéndose día a día.
Con esto me remonto a un famoso cuento donde había un elefante de circo que desde pequeño lo tenían ahí, para que no intentara escaparse lo ataron a un palo. El elefante todos los días intentó derribarlo y no pudo. Se rindió. Al ir creciendo, aumentando su tamaño, el palo siguió siendo el mismo, pero el pobre elefante resignado a seguir intentando liberarse aceptó estar atado. Sin darse cuenta que él era mas grande que el palo, que de un simple tirón con el tamaño que aumentó, podía salirse. Acá juega también la aceptación, ¿no?. Muchas veces aceptamos esas cadenas psicológicas que nos amarran a algo y resignados a luchar dejamos que sigan estructuradas.
Así nunca va a salir adelante una sociedad, mucho menos un país. Hay que valorar el divino poder de elegir que tenemos como ciudadanos, que muchas veces lo desmerecemos por aceptar el pensamiento de otro y aceptar vivir "bien" cuando siempre podemos poner mucho más de nuestro potencial. Cada mente es una mente brillante, solo que muchas veces no la entrenamos.
Miles de chicos, adolescentes que dejan el colegio por sus razones, tal vez quinientos de esos miles podían ser genios matemáticos, y otros grandes filósofos, pero ¿cómo vamos a saber eso si no podemos entrenar nuestra capacidad al dejar la escuela y todo propósito que nos ayude a desarrollarnos? al no tener un soporte nos desvanecemos.
Valoremosnos como personas, cada una tiene autoridad, tiene derechos, y todas ganas de vivir en un mundo mejor.

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